Se
celebra todos los 23 de Abril desde 1996 en varios países
coincide
con el fallecimiento de Miquel de Cervantes, William Shakespeare y el
Inca Garcilaso de la Vega. En 1995 el día del libro se convierte en
una
FIESTA MUNDIAL. El Día del Libro fue propuesto por la Unión
Internacional de Editores (UTE), y presentada por el gobierno español
a la UNESCO.
La
idea
original
de la celebración fue, del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés.
En
2001 la UNESCO nombró a Madrid Capital Mundial del Libro.
A
partir del 23 de abril de 2012 Ereván fue elegida como la capital
mundial del libro, permaneciendo en el cargo hasta 2013 (la misma
fecha) que fue sustituida por Bangkok.
En
más de 100 países celebran el Día Internacional del Libro y los
Derechos de Autor.
Ejemplos:
Madrid
hacen
más de 600 actos el 23 de Abril, preámbulo de la Feria del Libro
con 15 días de duración.
Ciudad
de México, Caracas, Bogotá, Santiago, Valencia, La Victoria,
Buenos Aires, Maracaibo, Barquisimeto, Quito, Managua, Maracay, New
York, Los Ángeles, Medellin, Ciudad de Guatemala y Valparaiso.
Muchas
ciudades Europeas, Americanas, Asiáticas, Africanas, incluso en
Vietnam (a escla nacional).
TÍTULOS
DE LIBROS POPULARES:
1984,
George Orwell
Don
Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes
100
años de soledad,
Gabriel García Márquez
Crimen
y castigo, Fedor Dostoievsky
La
odisea, Homero
A
sangre fría, Truman Capote
El
retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde
Rojo
y negro, Stendhal
La
divina comedia, Dante Alighieri
Fausto,
Johann Wolfgang Goethe
SINOPSIS
DE DOS LIBROS:
Las
Uvas De La Ira, John Steinbeck
Las
uvas de la ira es la historia de una familia empobrecida en su viaje
hacia "una tierra de promesas”, buscando trabajo y mejores
condiciones de vida. Steinbeck sabe crear unos personajes de ficción
llenos de profundidad y humanidad, auténticos luchadores que no
dudan en anteponerse al poder y la crueldad y desamparo de los más
débiles.
Guerra
y paz, Leon Tolstoi
Es
un relato realista que trata de hechos que unen a cuatro familias
(origen aristocrático). Junto a estos personajes, aparecen otros
menos definidos pero inolvidables, como el emperador Napoleón I, el
general Kutúzov y Alejandro I.